Clubes de barcos
Pagas entrada y cuota mensual para usar una flota rotatoria. Nunca es tu barco, nunca es el mismo y no construyes ningún patrimonio. Y ninguno integra barcos de particulares: todos compran flota propia.
Foto de ambiente: Antje Winkler / Unsplash
Cuesta más de 10.000 € al año y navegas veinte días. Amura convierte ese coste en capital: vendes participaciones a copropietarios que tú apruebas, recuperas tu inversión y acabas navegando el triple de días. Con contrato blindado, calendario sorteado y las cuentas de la comunidad a la vista.
Sin registro para calcular · Lee el contrato entero gratis · Abrimos puerto por puerto
30 segundos y ningún dato personal. Mueve los valores y verás lo que te cuesta hoy cada día de navegación, y lo que te costaría compartido.
El año, en turnos de 10 días. La temporada alta se sortea —con seis copropietarios, dos turnos cada uno— y el resto del año se reserva a demanda, frente a los 10 a 22 días que navega de media un propietario en solitario.
Estimación con costes medios de amarre, seguro a todo riesgo, mantenimiento y varada por eslora y zona. Los días son los que corresponden a tus participaciones, el año menos dos semanas de varada; la temporada alta se sortea y el resto se reserva a demanda, así que el coste por día es el de usarlos todos. Conservas la propiedad de tu participación, transmisible y con fórmula de valoración pactada desde el primer día.
Crear cuenta y buscar socios →Lo que le cuesta cada día de navegación a un propietario que gasta 10.500 € al año y sale veinte días. Es el número que casi nadie ha calculado nunca sobre su propio barco.
De los propietarios navega entre 10 y 40 días al año. El resto del tiempo el barco genera amarre, seguro, varada y depreciación sin generar una sola milla.
En España se expiden unos 30.000 títulos náuticos al año frente a menos de 5.000 barcos matriculados. Diez patrones nuevos por cada barco nuevo.
Sobran plazas y sobran patrones. Lo único que falta es la estructura que los una sin que acaben peleándose.
Hay más de 300.000 personas con licencia para navegar y sin barco donde hacerlo, y decenas de miles de barcos infrautilizados esperando en un pantalán.
Diez meses al año se parece a esto.
El amarre, el seguro, la varada y la depreciación no se toman el invierno libre. Corren los 365 días, naveguen ustedes veinte o ciento veinte.
Foto de ambiente: Veronica Dudarev / Unsplash
En los foros náuticos españoles los hilos activos no son «busco socio». Son «contrato para compartir barco» y «dudas para compartir barco». La gente ya se encuentra. Lo que no sabe es cómo escribirlo, cómo cobrar, quién navega en agosto y qué pasa el día que alguien quiere salirse. Por eso los grupos se rompen.
Pagas entrada y cuota mensual para usar una flota rotatoria. Nunca es tu barco, nunca es el mismo y no construyes ningún patrimonio. Y ninguno integra barcos de particulares: todos compran flota propia.
Comisiones de hasta el 26 %, obligación de pasar a Lista Sexta, gente distinta cada semana y disputas por daños que la plataforma admite no poder arbitrar.
Compras una parte real del barco, con contrato blindado, calendario que se reparte por sorteo, cuentas claras a la vista de todos y un mercado donde vender tu participación cuando quieras salir. Es lo que construye Amura.
Un barco concreto. Siempre el mismo.
Ni flota rotatoria ni gente distinta cada semana: compras una parte real de un barco de tu puerto, con el contrato y las reglas escritas antes de poner un euro.
Foto de ambiente: Kristel Hayes / Unsplash
Seis pasos, del cálculo a la salida de un socio, con las reglas escritas antes de poner un euro.
Metes tu barco y decides cuántas partes vendes y a qué precio.
2 minutos · gratisIntroduces tu barco, decides cuántas participaciones vendes y a qué precio, siempre proporcional al valor de mercado. Tu barco entra en la bolsa de plazas de tu puerto y en la lista de espera local.
Te llegan candidatos con sus cifras y su titulación. Apruebas tú.
Tú apruebas a cada unoCada candidato confirma su correo y declara con cifras lo que va a pagar, y su titulación se comprueba en persona antes de firmar. Y algo que no te enseña nadie: la compatibilidad de uso con el resto del grupo. Cinco socios que solo quieren agosto son un grupo condenado; uno de fines de semana con otro de vacaciones largas encaja perfectamente.
Contrato y estatutos generados con vuestros datos, firmados sin papeles.
Generar contrato →Comunidad de bienes con cuotas indivisas, fondo de reserva, régimen de morosidad, fórmula de valoración y salida pactada. Generado con vuestros datos y disponible en el panel en todo momento. Lo firmáis sin papeles: cada socio lee la versión congelada y la firma con un código que le llega al correo, y cuando han firmado todos queda registrado con su huella. Puedes verlo entero ahora mismo, gratis.
Sorteo el primer año, serpentina y rotación. Nadie arbitra.
Sin discusiones de WhatsAppSorteo el primer año —que cualquier socio puede recalcular desde su panel—, reparto de temporada alta por serpentina, rotación del orden cada temporada y un libro de equidad que lleva la cuenta de lo que usa cada uno. Si alguien no puede ir, cede o cambia su turno con otro socio desde el panel y queda registrado. Nadie arbitra y nadie discute.
Derramas, gastos con factura y quién va al día, en un panel.
Adiós al ExcelDerramas mensuales con enlace de pago a la cuenta de la comunidad, gastos con su factura adjunta, adelantos de cada socio con su reembolso, fondo de reserva y un panel que dice quién va al día. Quien se retrasa recibe recordatorios y, si deja pasar el plazo del contrato, no puede reservar turnos ni sacar el barco hasta ponerse al día. El administrador deja de llevar la cuenta a mano: ese es el trabajo que más grupos rompe.
Vendes tu parte con la fórmula pactada, sin bloquear el barco.
La pieza que falla en todos los gruposValoración con la fórmula pactada, derecho de tanteo para los socios y, si nadie compra, publicación en el mercado de participaciones y aviso a quien espera barco en tu puerto. Sin dramas y sin bloquear el barco durante meses.
Es la pregunta que rompe los grupos, y no se resuelve hablando: se resuelve con un sistema. Cada semana del año tiene un valor en puntos según su demanda real. Agosto y Semana Santa valen diez; noviembre vale dos.
El primer año el orden sale de un sorteo. La elección va en serpentina: quien elige último en la primera ronda elige primero en la segunda. Y cada temporada el orden rota una posición, de modo que el primero pasa al final.
El sorteo es verificable: la semilla queda registrada y no se puede repetir hasta que salga un orden que guste. Cualquier socio ve el orden con sus huellas y comprueba que el reparto es exactamente el que sale de ella.
Por encima de todo hay un libro de equidad acumulada que guarda, año tras año, los puntos de temporada alta que se lleva cada socio, y el panel enseña el reparto de cada temporada. El conflicto deja de ser una discusión y pasa a ser un número.
Y si un socio no puede ir, cede o cambia su turno con otro desde el panel. El cambio queda registrado y la comprobación del sorteo lo distingue de un reparto mal hecho.
Ninguna es mala en absoluto. Depende de cuánto navegues y de si quieres patrimonio o solo acceso.
| Comprar solo | Club de barcos | Alquilar por semanas | Chárter de tu barco | Amura | |
|---|---|---|---|---|---|
| Desembolso inicial | 60.000 € | 1.300-3.000 € | 0 € | 60.000 € | 10.000 € |
| Coste anual | 10.800 € | 2.800-7.500 € | 9.500 € por 3 sem. | 10.800 € menos ingresos | 1.800 € |
| Días de uso al año | 10-22 reales | según cuota | los que pagues | limitado por el chárter | ≈ 60 |
| ¿Es tuyo? | Sí | No | No | Sí | Sí, tu parte |
| Siempre el mismo barco | Sí | No, flota rotatoria | No | Sí | Sí |
| Papeleo y gestión | Todo tuyo | Ninguno | Ninguno | Lista 6ª y patrón profesional | Automatizado |
| Recuperas capital al salir | Vendiendo el barco entero | No | No | Vendiendo el barco entero | Vendiendo tu parte |
Cifras de referencia para un barco de unos 10 metros en el Mediterráneo español. Los clubes cobran entrada más cuota mensual de entre 140 y 630 €.
Compartir un barco es fácil. Repartirlo, no.
Por eso lo primero que se escribe no es el calendario: es quién decide, quién paga y qué pasa el día que alguien quiera salir.
Foto de ambiente: Yoanna Yordanova / Unsplash
Aquí es donde casi todas las ideas parecidas se estrellan, así que conviene decirlo claro. En España, cobrar por el uso de un barco de Lista Séptima sin transmitir propiedad es explotación comercial: exige Lista Sexta, empresa de arrendamiento náutico y patrón profesional.
No es teoría. Solo en Baleares se abrieron en 2025 162 expedientes por alquiler náutico ilegal, con casi medio millón de euros en sanciones propuestas y multas que alcanzan los 200.000 €. Y si hay siniestro, la aseguradora puede liberarse por completo al detectar uso comercial no declarado.
Amura no juega a eso. Cada socio compra una participación indivisa de la propiedad, figura como titular, transmite su cuota cuando quiere y paga derramas justificadas con facturas y sin margen. Uso privado, Lista Séptima, sin ánimo de lucro.
Amura no es parte en la compraventa y no presta asesoramiento jurídico personalizado: antes de firmar, conviene que un abogado revise el contrato con vuestros datos.
Vendes cuatro o cinco de seis participaciones, recuperas el grueso de la inversión, tu coste anual cae a una fracción y, por el reparto de turnos, dispones de más días de los que usas hoy. Sigues siendo dueño, no cambias de lista y no pagas comisiones del 26 % a nadie.
Entras como copropietario en un barco real de tu puerto con tu parte de la temporada alta sorteada y el resto del año a demanda, no en una flota rotatoria. Compras una participación que es tuya, con precio de salida pactado desde el primer día y un mercado donde venderla si algún día quieres salir.
Se abre puerto a puerto.
Una copropiedad solo funciona si todos amarran en el mismo sitio. Por eso no se abre un mapa entero de golpe: se abre el puerto donde ya hay gente esperando.
Foto de ambiente: Zeevlam / Unsplash
Un solo precio por barco. Lo pagáis entre todos los socios y cada uno ve su parte.
20 € por socio en un grupo de seis · 1.200 € al año si lo pagáis por adelantado · 30 días de prueba gratis
Comparación útil: un solo socio que deje de pagar durante seis meses cuesta más al grupo que un año entero de plataforma.
Empezamos por los puertos con más demanda acumulada, porque la liquidez de una copropiedad es local: de nada sirve un socio perfecto a trescientos kilómetros. Cuantos más seáis en un puerto, antes se mueve.
Déjanos tu caso y te avisamos en cuanto haya movimiento en el tuyo: si tienes barco, con candidatos para tu grupo; si buscas entrar, con las participaciones disponibles.
Foto de ambiente: Andrea Huls Pareja / Unsplash
48 respuestas, por temas. Si falta la tuya, el asistente de la esquina busca en todas, y si no la encuentra te lo dice.
Qué es Amura, para quién es y qué no es
Una plataforma española para comprar un barco entre varias personas y gestionarlo después. Genera el contrato de comunidad de bienes, reparte el calendario de uso, lleva las cuentas del grupo y permite vender tu parte cuando quieras. La web pública es amura.pro y la aplicación, app.amura.pro.
Para dos perfiles. Propietarios de embarcación que la usan pocos días al año y quieren recuperar capital vendiendo participaciones sin desprenderse del barco. Y personas con titulación náutica que quieren navegar sin comprar un barco entero.
No, y es una diferencia importante. Aquí se compra una parte indivisa de la embarcación: eres copropietario, no cliente. Vender uso por días sin transmitir propiedad sería arrendamiento encubierto, que es justo lo que la ley no permite en una embarcación de Lista Séptima.
No. Cada comunidad tiene un barco concreto y los mismos socios siempre. En un club de barcos pagas una cuota por acceder a una flota que rota y no posees nada; aquí sales navegando siempre en tu barco y tu parte es patrimonio tuyo que puedes vender.
Si tienes barco, usa la calculadora de la portada para ver cuánto recuperas y cuánto te ahorras fraccionándolo. Si buscas entrar en uno, mira el mapa de puertos y apúntate a la lista de espera del tuyo. En ambos casos puedes generar el contrato completo gratis y sin registrarte, para leer antes de decidir nada.
Lo que cuesta el barco, la plataforma y las comisiones
Un barco de 9 a 12 metros supera los 10.000 € anuales. El amarre va de unos 4.000 € para 8 metros a unos 10.000 € para 12 metros según la zona, con Baleares y la Costa del Sol en la parte alta y Galicia en la baja. Añade seguro a todo riesgo de 700 a 2.000 €, mantenimiento y varada. Repartido entre seis copropietarios, baja a unos 1.750 € por socio.
120 € al mes por barco, que paga la comunidad y no cada socio: en un grupo de seis son 20 € por persona. Sin permanencia, y los primeros 30 días desde que das de alta la comunidad son gratis.
890 € una sola vez, que cubren el contrato, los estatutos, el modelo 036 y el alta. Se paga al preparar el contrato para firmar, no antes.
Solo si los aporta Amura. Si ya tienes a tus socios, no hay comisión de formación. Si te los buscamos nosotros, se añade un 5 % sobre la aportación de cada socio que aportemos; lo paga el promotor y solo si la operación se cierra.
La tramitación de la transmisión cuesta un 4 % del precio si la compra otro comunero y un 5 % si la compra alguien de fuera, y la paga quien compra. Amura no interviene en el pago del precio entre comprador y vendedor: ese dinero no pasa por la plataforma.
Depende de cuánto navegues. Tres semanas de alquiler rondan los 9.500 € al año y no te dejan nada. Una participación en un grupo de seis supone unos 10.000 € de entrada más unos 1.800 € al año, te da alrededor de 60 días de uso y conservas un patrimonio que puedes vender. Por debajo de dos semanas al año, alquilar sale mejor.
La comunidad de bienes, la lista de matrícula y los impuestos
Completamente. Se constituye una comunidad de bienes de las reguladas en los artículos 392 a 406 del Código Civil, con cuotas indivisas que deben constar en la hoja de asiento de la embarcación. Lo que no es legal es cobrar por el uso sin transmitir propiedad.
Sí, porque el uso sigue siendo privado y sin ánimo de lucro entre los propietarios. Pasar a Lista Sexta solo hace falta si se explota comercialmente, es decir, si se alquila. El contrato que genera Amura prohíbe expresamente el arrendamiento de la embarcación.
La compraventa de la participación tributa como cualquier transmisión de un bien mueble, y la comunidad se da de alta con el modelo 036. Amura no presta asesoramiento fiscal personalizado: la situación de cada socio depende de su residencia y de sus circunstancias, así que conviene consultarlo con tu asesor antes de firmar.
No nos consta que ningún abogado náutico haya revisado las plantillas, y preferimos decirlo antes que insinuar lo contrario. El contrato está construido sobre los artículos 392 a 406 del Código Civil y puedes leerlo entero gratis. Te recomendamos revisarlo con un abogado antes de firmar, sobre todo si tu caso tiene particularidades.
El seguro a todo riesgo de la embarcación, que es obligatorio en el contrato y lo paga la comunidad. Frente a terceros responden los copropietarios según su cuota, y el contrato reparte internamente las consecuencias de un daño causado por negligencia del socio que tenía el turno. Ninguna plataforma puede sustituir a un seguro: léelo con tu corredor.
Qué firmáis, cómo se firma y qué valor tiene
Sí, entero y gratis, sin registrarte. El generador de la web produce el contrato y los estatutos completos con tus datos para que los leas, los imprimas o se los pases a tu abogado. No pedimos nada a cambio.
Comunidad de bienes con cuotas indivisas, régimen de uso y calendario, derramas y fondo de reserva, régimen de morosidad, fórmula de valoración de la participación, derecho de tanteo, causas de salida y reparto de responsabilidades. Y los estatutos, que regulan cómo se toman las decisiones del grupo.
Desde el panel, sin imprimir nada. El administrador congela una versión del contrato y la plataforma calcula su huella digital, que garantiza que el texto no cambia ni una coma. Cada socio la lee y la firma con un código de un solo uso que recibe en su correo; cuando han firmado todos, queda registrado con fecha y hora.
Es una firma electrónica simple, válida para un contrato privado entre particulares, que en España no exige una forma concreta. No es firma cualificada ni lleva tu DNI: Amura no guarda documentos de identidad. Si queréis el documento con vuestros datos personales completos, podéis imprimirlo y firmarlo también en papel, y muchos grupos lo hacen.
Turnos, sorteo, reparto de la temporada alta y cambios
El año se divide en turnos de 10 días. La temporada alta, unos doce turnos, se sortea entre los socios: con seis copropietarios, dos turnos para cada uno. El resto del año, más de veinte turnos, se reserva a demanda. En la práctica se navega alrededor de 60 días, muy por encima de los 10 a 22 días que usa de media un propietario en solitario.
Nadie lo decide a dedo. Cada semana del año tiene un valor en puntos según su demanda: agosto y Semana Santa valen diez, noviembre vale dos. El primer año el orden sale de un sorteo, la elección va en serpentina —quien elige último en una ronda elige primero en la siguiente— y cada temporada el orden rota, de modo que el primero pasa al final.
Porque puedes recalcularlo. La semilla del sorteo queda registrada y no se puede repetir la tirada hasta que salga un orden que guste. Cualquier socio ve el orden con sus huellas desde su panel y comprueba que el reparto es exactamente el que sale de esa semilla. Las temporadas generadas antes de que existiera esta comprobación aparecen como no registradas.
Lo cedes o lo cambias con otro socio desde el panel, y el cambio queda registrado. La comprobación del sorteo distingue un cambio pactado de un reparto mal hecho, así que ceder tu turno no ensucia la verificación del año siguiente.
Sí, fuera de temporada alta se reserva a demanda, incluidos los turnos de última hora. Es donde más partido se le saca a la copropiedad: los fines de semana de primavera y otoño suelen estar libres y son los que un propietario en solitario tampoco aprovecha.
Quién entra, cómo se aprueba y qué pasa cuando hay desacuerdo
No son usuarios: son copropietarios que ponen su dinero. Tú apruebas a cada uno antes de que entre, con su correo confirmado y su titulación comprobada en persona, y nadie puede firmar la salida del barco sin un título suficiente para su eslora. El contrato fija responsabilidades desde el primer día. Alguien que pone diez mil euros cuida el barco como suyo, porque lo es.
Cada candidato confirma su correo electrónico y declara con cifras lo que va a pagar, y su titulación se comprueba en persona antes de firmar. Conviene ser claro sobre el alcance: Amura no verifica la identidad con documento oficial ni guarda DNI. La aprobación final de cada socio es tuya.
La mayoría de los conflictos de un grupo no son de carácter, son de reparto: quién usa más, quién paga tarde, quién limpia. Por eso el calendario, las cuentas y la morosidad están automatizados y no dependen de que alguien arbitre. Si aun así quieres salir, tu participación se vende sin necesidad de que los demás estén de acuerdo.
Seis es el número con el que están hechos los cálculos de la web: reparte el coste entre suficientes personas y deja unos 60 días de uso a cada uno. Con cuatro navegas más y ahorras menos; con ocho, al revés. Lo que importa más que el número es la compatibilidad de uso: cinco socios que solo quieren agosto son un grupo condenado.
Según los estatutos que firmáis. Los gastos ordinarios y el mantenimiento los gestiona el administrador dentro de un límite acordado; por encima de ese límite, y para cualquier cambio del contrato, hace falta el acuerdo de los socios en la proporción que hayáis pactado. Todo queda en actas dentro del panel.
Derramas, cobros, retrasos y qué pasa si alguien no paga
Con derramas mensuales proporcionales a la cuota de cada uno. La plataforma las calcula, envía a cada socio un enlace de pago a la cuenta de la comunidad y enseña en el panel quién va al día. También hay mandato de domiciliación SEPA, pero todavía no lo hemos probado de extremo a extremo, así que hoy lo fiable es el enlace de pago.
El contrato lo prevé desde el primer día: recargo con el interés legal incrementado, suspensión del derecho de uso a los treinta días del requerimiento y, acumuladas tres derramas impagadas, venta forzosa de su participación con derecho preferente para el resto. La plataforma avisa sola a quien se retrasa y aplica la suspensión: hasta que pague no puede reservar turnos ni sacar el barco. La venta forzosa, en cambio, la decidís vosotros; no se ejecuta sola.
En una cuenta de la comunidad, no en Amura. La plataforma lleva el registro —caja frente a fondo de reserva, gastos con su factura, adelantos de cada socio con su reembolso— pero el dinero nunca pasa por nosotros. El criterio es de caja, no contabilidad de empresa.
Sí. Cada gasto se anota con su importe, su concepto y su factura, y el panel enseña la caja, el fondo de reserva y lo que ha adelantado cada socio. Ese trabajo, llevar la cuenta a mano, es el que más grupos rompe cuando recae en una sola persona.
Vender la participación, valoración y derecho de tanteo
Tu participación es propiedad transmisible: la pones a la venta cuando quieras, sin preaviso. Se valora aplicando la depreciación pactada al constituir el grupo más las mejoras capitalizadas, los demás socios tienen quince días naturales de tanteo —o los que fijéis en el contrato— y, si no la compran, sale al mercado de participaciones y avisamos a quien está en la lista de espera de tu puerto.
Lo que diga la fórmula que pactasteis al constituir el grupo: valor de compra con la depreciación acordada, más las mejoras capitalizadas. No es una tasación de mercado ni una promesa de revalorización. Si no estás de acuerdo con el resultado, puedes pedir la tasación de un perito náutico independiente.
No pueden impedirlo, pero tienen preferencia. Durante el plazo de tanteo —quince días naturales por defecto— cualquier socio puede quedarse tu parte al precio de la valoración. Pasado ese plazo, sale al mercado y puede comprarla alguien de fuera, que entra en la comunidad con los mismos derechos y obligaciones.
Sigues siendo copropietario hasta que se venda: nadie te compra la parte por obligación. Para que eso ocurra lo menos posible, cuando abres tu parte al mercado avisamos automáticamente a las personas que esperan barco en tu puerto, que son quienes más probablemente la quieran.
Seguro, mantenimiento, averías y quién puede sacarlo
Solo un socio con título suficiente para la eslora, y la plataforma lo comprueba al firmar el parte de salida. Si la póliza del seguro o la inspección técnica están vencidas, el barco no sale. Si hay una avería registrada que lo impide, tampoco.
Con partes de entrada y salida en cada turno: el socio que entra y el que sale registran el estado con fotos, el nivel de combustible y las incidencias. Así un desperfecto tiene fecha y responsable en lugar de convertirse en una discusión tres meses después.
Se registra la avería y, si es de las que impiden navegar, el barco queda bloqueado para nuevas salidas hasta que se resuelva. La reparación se paga del fondo de reserva o con una derrama extraordinaria, según lo que hayáis pactado en los estatutos.
El administrador de la comunidad, que es uno de vosotros, contrata y coordina; la plataforma le quita el trabajo de llevar las cuentas y perseguir los pagos, que es la parte que quema. Amura no presta servicios de mantenimiento ni tiene acuerdos con varaderos.
Dónde hay grupos, la lista de espera y la ventaja de ser el primero
Hay lista de espera abierta en 215 puertos y embalses de España, y puedes verlos todos en el mapa. Los grupos se forman donde se junta gente: cuantos más candidatos haya en un puerto, antes contactamos con propietarios de la zona que tengan barcos infrautilizados.
Te avisamos cuando se forme un grupo en tu puerto o cuando alguien ponga a la venta una participación allí. No cuesta nada, no compromete a nada y puedes salir cuando quieras. Y cuenta para el descuento de fundadores.
El primer grupo que se constituye en cada puerto no paga los 890 € de constitución, una sola vez por puerto, si al menos la mitad de los socios que firman ya figuraban de alta en la lista de espera de ese puerto antes de que el grupo se publicara. Está escrito como condición vinculante en las condiciones de uso, no es una promesa comercial.
Quién está detrás, tus datos y el soporte
Vantage Digital Streamline, LLC, con domicilio en Albuquerque, Nuevo México (Estados Unidos). Amura es una denominación comercial, pendiente de registro. Los datos completos están en el aviso legal.
Si dejas tu correo en una lista de espera, lo usamos solo para avisarte de actividad en ese puerto. No lo vendemos ni lo cedemos con fines publicitarios, y puedes darte de baja cuando quieras. El detalle está en la política de privacidad, y la web no carga scripts ni fuentes de terceros: nadie más ve que has entrado.
Escribiendo a hola@amura.pro, y responde una persona. Para dudas sobre tu caso concreto —fiscalidad, un contrato con particularidades, una situación entre socios— es el camino más rápido, porque este asistente solo responde lo que está publicado en la web.